Los colores de la montaña, en contraste con el gris de las bombas
Manuel, un niño de 9 años y sus amigos se han propuesto rescatar un balón de fútbol de un campo donde días atrás han visto la explosión de una mina antipersonas.
La ópera prima de Carlos César Arbeláez va más allá de las aventuras arriesgadas de Manuel, Julián y Poca Luz para dejar entrever episodios más adultos y difíciles de una comunidad perdida en las montañas de Antioquia, sobre todo el acoso de bandas de asesinos -guerrillas, paramilitares y otras bandas ilegales- así como la violencia que los va acorralando y desplazando.
La obra cinematográfica ha sido reconocida en varios festivales, ha obtenido, entre otros reconocimientos internacionales, el Taiga de Plata del Festival Internacional de Cine Debutante Spirit of Fire, Rusia, 2011, y el Premio Kutxa-Nuevos Directores, del 58 Festival Internacional de Cine de San Sebastián de España en 2010. También alcanzó el Premio del Público y Mención Especial del Jurado del Festival Internacional de Ronda Cine político para el siglo XXI en 2010 y el Premio Cine en Construcción 17, de Toulouse (Francia) en 2010. Además ha sido elegida como candidata de Colombia para participar por los premios Óscar 2012
Producto de cuatro semanas de rodaje, Los colores de la montaña es también resultado del trabajo de actores infantiles naturales y un director autodidacta. Arbeláez nunca entregó el guión a los niños para que lo memorizaran sino que los ponía jugar dándoles un tema general del cual partir.




